...Lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro...
LO ÚNICO QUE NECESITAMOS PARA SER BUENOS FILÓSOFOS ES LA CAPACIDAD DE ASOMBRO.
Todos los niños pequeños tienen esa capacidad. No faltaría más. Tras unos cuantos meses, salen a una realidad totalmente nueva. Pero conforme van creciendo, esa capacidad de asombro parece ir disminuyendo. ¿A qué se debe? ¿Conocemos acaso nosotros esta respuesta?
Veamos: si un recién nacido pudiera hablar, seguramente diría algo de ese extraño mundo al que ha llegado. Porque, aunque el niño no sabe hablar, vemos cómo señala las cosas de su alrededor y cómo intenta agarrar con curiosidad las cosas de la habitación.
De este modo nunca dejemos que nada nos quite esa capacidad de asombro, dado a que si desaparece seremos pequeños seres inertes y materias expuestas, a la condenacion...

Comentarios
Publicar un comentario